Peritonitis biliar no diagnosticada a tiempo. Una sucesión de torpezas, una detrás de otra, condujeron al fallecimiento del enfermo.

Al enfermo se le hizo una colangio pancreatografía retrógrada endoscópica que no era conveniente ni necesaria, y se le hizo tan mal que se le perforó el intestino.   Se practica laparotomía y se repara la lesión, y se le quita la vesícula, pero se corta un canalículo biliar, que simplemente se liga con un punto de sutura.   La bilis sigue fluyendo por el canalículo, el punto de sutura no podía aguantar, se produce peritonitis, que no se diagnostica a tiempo, y el enfermo muere.

Ver texto de la sentencia




Es la Administración Sanitaria la obligada a aportar las pruebas documentales que constituyen la historia clínica, por facilidad probatoria. No puede presumirse la falta de responsabilidad en beneficio de la Administración.

En el presente caso, la gráfica del monitor cardiotocográfico no apareció unida a la historia clínica.   Sin embargo se habló de la existencia de DIPs tipo II, y se hizo una toma del pH.   No cabe suponer que todo fue bien, pese a que la niña nació con hipoxia cerebral que le causó parálisis.

Ver texto




Mala atención al parto. Secuelas para la criatura.

En primera instancia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Murcia consideró que se trataba de un caso de pérdida de oportunidad y concedió una indemnización de 300.000 €.

Formulado recurso de casación, el Tribunal Supremo entiende que no se trata de un caso de pérdida de oportunidad, sino de clara infracción de la lex artis, por lo que procede conceder la máxima indemnización que se concede en estos casos, 600.000 € (peculiaridad muy singular de la jurisdicción contencioso-administrativa).

El Tribunal Supremo entiende que es contrario a la lex artis poner un monitor y luego no avisar al ginecólogo de lo que muestra la gráfica.   Además no puede decirse que no se ha probado tal cosa basándose simplemente en lo que el médico y la matrona dicen recordar o no recordar, y por virtud del principio de la facilidad probatoria correspondía a la Administración demostrar lo ocurrido, perjudicándole la ausencia de prueba.

Texto de la sentencia del Tribunal Supremo




Infarto de miocardio. Implante de stents. Muerte durante el traslado. Intereses. Competencia de la jurisdicción civil en acción dirigida exclusivamente contra la aseguradora de la Administración.

D. Antonio sufrió un infarto de miocardio y tras ingtresar en el Hospital Rafael Méndez, de Lorca, fue trasladado al Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia capital, donde se le implantaron tres stents.   Inmediatamente después fue devuelto a Lorca, falleciendo en el trayecto.

Primero el Juzgado, y luego la Audiencia, entendieron que no haber dejado al enfermo en el Hospital de Murcia no constituyó negligencia grave y por tanto se estima en parte la demanda y se conceden unas cantidades en concepto de pérdida de oportunidad.   Desde luego que disentimos de tal criterio, pero no hay más remedio que acatarlo.

El Juzgado condenó a la aseguradora al pago de los intereses moratorios punitivos del art. 20 LCS a devengar a partir de los tres meses de la firmeza de la sentencia, lo que nos pareció no acorde a Derecho constituyendo nuestra protesta el segundo motivo de recurso de apelación.   La Audiencia nos da la razón en esto, con lo que compensa la disminución de las cantidades concedidas como principal.

Este asunto fue uno de los muchos con que abrimos camino en la Sala de Conflictos del Tribunal Supremo para dejar claro que cuando se demanda exclusivamente a la aseguradora de la Administración es la vía jurisdiccional civil la competente.

Puede verse la sentencia del Juzgado aquí

Y la sentencia de la Audiencia  aquí




Tromboembolismo pulmonar. Error de diagnóstico.

Una señora se sintió mal una mañana y acudió al Servicio de Urgencias del Hospital Morales Meseguer, de Murcia.   Fue diagnosticada de angor hemodinámico cuando en realidad estaba sufriendo los efectos de un tromboembolismo pulmonar, y siendo dada de alta horas después, al ir a salir del Hospital cayó fulminada, falleciendo.

El Juzgado dictó sentencia entendiendo que había habido negligencia, pero por falta de pérdida de oportunidad, opinión que desde luego no compartimos.

Ver sentencia

 




Cirugía laparoscópica. Perforación intestinal.

La cirugía laparoscópica, si no se hace cuidadosamente, puede provocar perforación intestinal, que si no se advierte a tiempo puede llevar a la muerte.

Ver sentencia:

PINCHA AQUI PARA VER SENTENCIA

 




Cardiología. Pérdida de tiempo.

Hay que ser oportuno, y operar cuando se debe hacer.   No se puede estar mareando la perdiz, y luego, cuando la situación es ya muy difícil de resolver, no hacer nada ante el riesgo de muerte.   La consecuencia no podía ser otra que la muerte.

No hubo necesidad de llegar a juicio.   La parte contraria se allanó a la demanda.

Ver demanda: PINCHA AQUÍ




Cirugía laparoscópica. Hemorragia postcolecistectomía. Muerte.

La cirugía laparoscópica está muy bien … cuando se hace bien.   Si al introducir los trócares no se tiene cuidado y no se revisa luego bien el campo operatorio, las consecuencias pueden ser fatales.

Sentencia:

www.garciavalcarcel.com/uploads/2011-263-Sentencia_Censurado.pdf




Infección nosocomial.

Las infecciones adquiridas en el medio hospitalario son más frecuentes de lo que nos gustaría.   Pueden causar la muerte.   La responsabilidad por ello es objetiva, conforme con la Ley de Defensa de los Consumidores y Usuarios.

Ver sentencia:

www.garciavalcarcel.com/uploads/2007-17-Sentencia Censurado.pdf




Mala atención al parto. Fallecimiento de una gemela.

La monitorización cardiotocográfica es INELUDIBLE.   Y cuando no se hace, y el bebé sale con parálisis cerebral, la sentencia suele ser inevitable.   Eso pasó aquí en un parto gemelar.   La parte demandada se allanó a la demanda, por lo que ponemos un extracto de ésta en vez de la sentencia.

Demanda: