Expertos en Negligencias medicas y Responsabilidad Penal

Hay muchas situaciones específicas en las que necesitamos contratar a un buen abogado. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta una serie de aspectos a la hora de seleccionarlos.

¿Cómo elegir a un buen abogado en negligencias médicas?

Un verdadero profesional especializado en negligencias médicas debe tener en todo momento cualidades importantes como la honestidad, la sinceridad, el conocimiento y la experiencia, para que el cliente quede satisfecho con el servicio que ha contratado.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que, cuando nos enfrentamos a una negligencia médica, el médico culpable de dicha negligencia puede incurrir en tres tipos de responsabilidad: disciplinaria, civil o penal. Pero lo que más nos interesa es el tiro penal: veamos por qué.

Negligencia Médica por imprudencia

El más comúnmente utilizado para referirse a actos médicos es la imprudencia, porque entendemos que el profesional nunca quiere hacer daño al paciente, porque su objetivo es curarlo.
La voluntad de causar otro daño es incompatible con la finalidad de la acción y, por lo tanto, al menos en términos generales, la forma en que se castiga suele ser imprudente.
Por lo tanto, la gravedad de la imprudencia dependerá objetivamente del grado de incumplimiento del deber de cuidado del paciente.
Este grado se medirá en atención al nivel de riesgo provocado o no controlado, ya que provocar un riesgo en un paciente de emergencia que llega en estado grave es diferente de provocar a un paciente debido a la mala prescripción de un fármaco o mala praxis.
Pero desde un punto de vista subjetivo, la imprudencia dependerá del grado de previsibilidad del riesgo, es decir, de la capacidad del propio riesgo para gestionar la situación.
Mientras que en el primer ejemplo del párrafo anterior la capacidad de control es muy escasa, en el segundo ejemplo fue muy alta y por lo tanto un error muy grave.
No podemos omitir el comportamiento del cuidador y el resultado en el paciente, porque sin esto, la mayoría de los médicos estarían libres de culpa y no serían culpables de negligencia médica.

Finalmente, si necesita ayuda con sus casos de negligencia, no dude en ponerse en contacto con nosotros.




Los 5 errores médicos más comunes

Los errores médicos no necesitan estar relacionados con negligencia maliciosa. Un error de cálculo o una dosis superior a la recomendada, una infección debida a una mala esterilización o una operación incorrecta, son algunas de las causas que pueden hacer que una estancia hospitalaria sea más larga que la factura.

Lo peor es que las consecuencias de los errores médicos pueden ser irreversibles para el paciente. En países como los Estados Unidos, la relevancia de los errores médicos es tal que son la tercera causa principal de muerte en el país.

Hemos seleccionado, por número de casos,  los 5 errores médicos más comunes:

INFECCIONES
Los hospitales y centros de salud se caracterizan por unas estrictas medidas de seguridad en la esterilización del material utilizado en la práctica clínica. Sin embargo, un material mal esterilizado (o incluso no esterilizado) con virus o bacterias potencialmente patógenos puede causar problemas significativos para el paciente.
Y más allá de las operaciones, las cirugías de los médicos son también una de las principales preocupaciones de la propagación del virus. Debido al número de personas enfermas que comparten tiempo y espacio, es más de lo normal que podamos contraer un virus o una infección mientras esperamos a ser atendidos por un médico.

ANESTESIA
La anestesia es uno de los momentos más delicados al iniciar la cirugía. No en vano, el trabajo de los anestesistas es uno de los mejor pagados en el campo de la asistencia sanitaria, sobre todo si consideramos que cualquier error de cálculo puede llevar a la muerte del paciente.

MEDICACIÓN
Es probablemente uno de los errores más fáciles de encontrar en un hospital. El lado positivo es que, aunque es el error más común, suele ser también el más recuperable. La naturaleza de este error puede variar mucho: desde un error en la identidad de los pacientes al administrar medicamentos hasta una falta de información sobre posibles alergias.
En este mismo campo también podemos encontrar errores en las dosis administradas. Un error en el cálculo de la dosis de medicación provocará una visita inmediata al servicio de urgencias.

ERRORES EN EL SUMINISTRO DE MEDICAMENTOS
Así como los médicos pueden cometer errores al administrar medicamentos, también pueden ocurrir errores al administrar medicamentos en las farmacias. Especialmente en las proximidades de los hospitales, que reciben un mayor flujo de personas, los farmacéuticos tienen un mayor riesgo de cometer errores a la hora de gestionar correctamente las recetas.
Piense con qué frecuencia se ha asegurado de que el medicamento que ofrece el personal de la farmacia es el que usted realmente le ha recetado.

ERRORES QUIRÚRGICOS
Los errores quirúrgicos más comunes no sólo están relacionados con un error quirúrgico, sino también con operaciones en las que el paciente es intervenido accidentalmente por una razón distinta a la que llevó a la sala de operaciones o, en la mayoría de los casos, el olvido del material quirúrgico en el paciente. De hecho, y aunque no estamos acostumbrados a tener conocimiento de este tipo de errores, se ha demostrado que los errores en la cirugía relacionados con el olvido de material en el cuerpo son uno de los casos más comunes de negligencia médica en los casos de cirugía.

Como hemos visto, los errores médicos son más comunes de lo que pensamos. Las consecuencias son, en muchos casos, reversibles, pero no por eso es algo que debamos dejar de lado. A veces estos errores son el resultado de una mala comunicación con el personal asistencial que nos atiende, por lo que para limitar estos factores de nuestra capacidad de actuación, la relación de confianza entre el paciente y el médico debe ser fluida y totalmente abierta, bilateralmente. Esta es, sin duda, la mejor manera de minimizar el error humano.




Casos de Negligencias Médicas

Si recurrimos a la definición que nos da la R.A.E., la palabra negligencia se entiende como “falta de cuidado”, es decir, descuido. En muchos casos, esta falta de atención puede suponer un riesgo para la misma persona o para terceros. Estos casos pueden ser fatales porque pueden llevar a la muerte del paciente por culpa del profesional.

Muchas son las malas prácticas médicas en España hasta la fecha. En este artículo señalaremos los más comunes, pero primero definiremos qué es la mala praxis médica.

¿Qué se considera negligencia médica?

Esto es un abuso del trabajador de salud. Suelen deberse al hecho de desviarse de las normas comunes aceptadas por la comunidad médica que, en última instancia, conducen a negligencias médicas Casos como el incumplimiento de las normas técnicas o simplemente el incumplimiento de los parámetros médicos desencadenantes de la causa de las lesiones a pacientes que, dependiendo de su tamaño, pueden causar daños irreparables e incluso la muerte.

Casos como la imprudencia, la falta de dedicación o simplemente la falta de experiencia pueden surgir del estrés, de una situación de riesgo que requiere decisiones arriesgadas o simplemente de la imprudencia del profesional.

En este sentido, la comisión de una mala praxis médica en España no sólo afectará al intérprete, sino que también el equipo que trabaje o esté en contacto con él será responsable de la mala praxis médica.

Estos son los casos más importantes que suelen ocurrir con este tipo de violaciones.

 

Negligencias médicas graves en España

Hay varios factores que pueden ocurrir en los errores médicos como la inexperiencia son los más comunes. Puede ser debido a una falta de conocimiento o habilidad del profesional. Por ejemplo, esto sucede a menudo en el caso de los nuevos profesionales que acaban de abandonar la carrera y su fracaso a la hora de disparar puede dar lugar a errores. También puede ser que el profesional tenga pocas habilidades y, por cualquier razón, tenga que llevar a cabo un procedimiento al que no está acostumbrado.

Casos como el de la imprudencia están muy presentes en el asunto de la negligencia médica. No tomar las medidas adecuadas, tomar demasiados riesgos o confiar demasiado en sí mismo puede llevar a una imprudencia que puede ser fatal.

Casos de Negligencia Médica

Sin embargo, la omisión de información a los pacientes sobre su situación, los procedimientos a seguir o los riesgos y alternativas disponibles también implica una clara negligencia. Estos casos implican que el paciente no conoce su situación clínica y no puede tomar las decisiones correctas.

Otros casos de mala praxis médica en España pueden incluir la mala prescripción de medicamentos. Sucede cuando un paciente viene con una enfermedad y el médico procede a proporcionar medicamentos que son inapropiados o contradictorios. Asimismo, los casos de errores en los procedimientos quirúrgicos suponen negligencia causada por elementos ajenos a los profesionales o simplemente por error humano.

Si usted es desgraciadamente la víctima o consciente de errores médicos, es aconsejable que se ponga en manos de profesionales. En Arranz Abogados hemos trabajado en multitud de casos de mala praxis médica, tales como lesiones e incluso muertes, que han sido tratados por nuestros profesionales que, gracias a su larga trayectoria y gran experiencia, han podido obtener resultados muy favorables para sus clientes. Es sólo cuestión de rodearse de lo mejor.

Muchas malas prácticas médicas en España han quedado impunes porque no apuestan por buenos profesionales. Una buena decisión es esencial para obtener un resultado favorable. Confíe en García-Valcarcel & Cáceres Abogados y no se arriesgue.




Responsabilidad por el cuidado de la Salud. Mala praxis médica en los Centros de Salud pública

La responsabilidad de la Administración Sanitaria es la obligación de indemnizar económicamente al paciente por los daños sufridos como consecuencia directa de recibir asistencia sanitaria en un centro dependiente del sistema nacional de salud (en adelante: SNS).

1. ¿DE DÓNDE PROVIENE EL DERECHO A LA COMPENSACIÓN?

Art. 106.2 de la Constitución Española: “Las personas físicas, en las condiciones previstas por la ley, tendrán derecho a ser indemnizadas por los daños y perjuicios sufridos por cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en caso de fuerza mayor, siempre que dichos daños sean consecuencia de la explotación de los servicios públicos.

Los artículos 32 y siguientes de la Ley 40/2015 de 1 de octubre de 2015 del ordenamiento jurídico del sector público desarrollan este enfoque y estipulan que: “Los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las autoridades públicas correspondientes por los daños que sufran a sus bienes y derechos, salvo en caso de fuerza mayor, siempre que los daños se deriven del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

2. ¿A QUIÉN DEBEMOS DIRIGIR LA QUEJA?

La primera característica relevante de la responsabilidad sanitaria es que se dirige a la administración propietaria del servicio o centro donde se presta la asistencia, y no a los profesionales que la han prestado.

3. ¿ES NECESARIO DEMOSTRAR LA CULPA DE LA PRESTACIÓN?

Cuando la asistencia se presta en el marco del NHS, no es necesario probar la culpa de la reclamación, y basta con establecer un nexo causal entre el daño y la reclamación de salud ante los tribunales para declarar el derecho a la indemnización.

Se trata de una responsabilidad objetiva, es decir, independientemente de que exista o no culpa o negligencia médica por parte de la persona que presta la asistencia.

Sin embargo, este enfoque general ha sido suavizado por los tribunales, que por lo general no olvidan que para que surja la responsabilidad y, por lo tanto, también para la indemnización, el daño debe ser ilegal, es decir, que la parte perjudicada no tiene la obligación legal de soportarlo.

4. ¿CUÁNDO ESTÁ OBLIGADO EL PERJUDICADO A SOPORTAR EL DAÑO?

Cuando la acción sanitaria ha sido correcta, es decir, según los parámetros de la lex artis ad hoc (normas de buena práctica clínica aplicadas al caso), porque se entiende generalmente que la actividad sanitaria no necesita garantizar un resultado, sino un uso correcto de la ciencia y la ingeniería médica en atención a las circunstancias del caso. (Sentencias del Tribunal Supremo de 11 de mayo de 1999 y 9 de diciembre de 1998, entre otras)

5. ¿CUÁLES SON LOS REQUISITOS PARA LA RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL SERVICIO DE SALUD?

a. La existencia de una lesión o daño antijurídico que el paciente no necesita llevar puesto.

b. El daño debe ser efectivo (nunca potencial o futuro), económicamente evaluable e individualizado en relación con una persona o grupo de personas.

c. Que el daño sea imputable a la administración y se produzca como consecuencia del funcionamiento normal o anormal de la asistencia sanitaria, en una relación de causalidad entre dicha operación y el daño, sin que ello se deba a casos de fuerza mayor.

d. Que la acción de responsabilidad patrimonial se ejerza en el plazo de un año a partir de la fecha en que se haya determinado el daño o sus efectos nocivos.

6. LOS CRITERIOS DE LA LEX ARTIS

Ni los pacientes ni la administración pueden afirmar que la asistencia sanitaria siempre tendrá un resultado favorable. Es perfectamente posible, incluso dentro de los criterios de normalidad, que el servicio de bienestar no termine con la curación o mejora deseada por el paciente.

Por esta razón, los tribunales han limitado el carácter objetivo de la responsabilidad en el ámbito de la salud. Esto contribuye a limitar el aumento del número de reclamaciones de asistencia sanitaria, de modo que la indemnización sólo se concede en los casos en que es realmente apropiada y está justificada.

La forma correcta de delimitar los casos de responsabilidad real es añadir un plus a la reclamación de indemnización y al nexo causal entre el daño y la asistencia, de modo que no basta con reivindicar únicamente la relación causa-efecto, sino que la asistencia sanitaria debe haberse prestado infringiendo el criterio lex arti (normas de buena práctica clínica aplicadas al caso).

7. DAÑO ANTIJURÍDICO

Si el funcionamiento del servicio de salud ha sido correcto o incorrecto, el nexo causal puede establecerse con un alto grado de certeza, por un lado, y, por otro, puede determinarse si el daño sufrido por el paciente es o no ilegal.

El uso de una técnica correcta por parte del servicio de salud es un hecho muy importante.

Si usted o su familia cree que ha sido víctima de una negligencia médica




Cirugía de columna: Reparación de disco dañado. Lesión intestinal.

El cirujano traumatólogo accedió a la columna de la paciente desde detrás, y para extraer un disco enfermo introdujo tanto las pinzas que además del disco se llevó por delante un trozo de intestino, causando una lesión abdominal.

Ver texto de la sentencia pulsando aquí




Peritonitis biliar no diagnosticada a tiempo. Una sucesión de torpezas, una detrás de otra, condujeron al fallecimiento del enfermo.

Al enfermo se le hizo una colangio pancreatografía retrógrada endoscópica que no era conveniente ni necesaria, y se le hizo tan mal que se le perforó el intestino.   Se practica laparotomía y se repara la lesión, y se le quita la vesícula, pero se corta un canalículo biliar, que simplemente se liga con un punto de sutura.   La bilis sigue fluyendo por el canalículo, el punto de sutura no podía aguantar, se produce peritonitis, que no se diagnostica a tiempo, y el enfermo muere.

Ver texto de la sentencia




Es la Administración Sanitaria la obligada a aportar las pruebas documentales que constituyen la historia clínica, por facilidad probatoria. No puede presumirse la falta de responsabilidad en beneficio de la Administración.

En el presente caso, la gráfica del monitor cardiotocográfico no apareció unida a la historia clínica.   Sin embargo se habló de la existencia de DIPs tipo II, y se hizo una toma del pH.   No cabe suponer que todo fue bien, pese a que la niña nació con hipoxia cerebral que le causó parálisis.

Ver texto




Mala atención al parto. Secuelas para la criatura.

En primera instancia, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ de Murcia consideró que se trataba de un caso de pérdida de oportunidad y concedió una indemnización de 300.000 €.

Formulado recurso de casación, el Tribunal Supremo entiende que no se trata de un caso de pérdida de oportunidad, sino de clara infracción de la lex artis, por lo que procede conceder la máxima indemnización que se concede en estos casos, 600.000 € (peculiaridad muy singular de la jurisdicción contencioso-administrativa).

El Tribunal Supremo entiende que es contrario a la lex artis poner un monitor y luego no avisar al ginecólogo de lo que muestra la gráfica.   Además no puede decirse que no se ha probado tal cosa basándose simplemente en lo que el médico y la matrona dicen recordar o no recordar, y por virtud del principio de la facilidad probatoria correspondía a la Administración demostrar lo ocurrido, perjudicándole la ausencia de prueba.

Texto de la sentencia del Tribunal Supremo




Infarto de miocardio. Implante de stents. Muerte durante el traslado. Intereses. Competencia de la jurisdicción civil en acción dirigida exclusivamente contra la aseguradora de la Administración.

D. Antonio sufrió un infarto de miocardio y tras ingtresar en el Hospital Rafael Méndez, de Lorca, fue trasladado al Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia capital, donde se le implantaron tres stents.   Inmediatamente después fue devuelto a Lorca, falleciendo en el trayecto.

Primero el Juzgado, y luego la Audiencia, entendieron que no haber dejado al enfermo en el Hospital de Murcia no constituyó negligencia grave y por tanto se estima en parte la demanda y se conceden unas cantidades en concepto de pérdida de oportunidad.   Desde luego que disentimos de tal criterio, pero no hay más remedio que acatarlo.

El Juzgado condenó a la aseguradora al pago de los intereses moratorios punitivos del art. 20 LCS a devengar a partir de los tres meses de la firmeza de la sentencia, lo que nos pareció no acorde a Derecho constituyendo nuestra protesta el segundo motivo de recurso de apelación.   La Audiencia nos da la razón en esto, con lo que compensa la disminución de las cantidades concedidas como principal.

Este asunto fue uno de los muchos con que abrimos camino en la Sala de Conflictos del Tribunal Supremo para dejar claro que cuando se demanda exclusivamente a la aseguradora de la Administración es la vía jurisdiccional civil la competente.

Puede verse la sentencia del Juzgado aquí

Y la sentencia de la Audiencia  aquí




Tromboembolismo pulmonar. Error de diagnóstico.

Una señora se sintió mal una mañana y acudió al Servicio de Urgencias del Hospital Morales Meseguer, de Murcia.   Fue diagnosticada de angor hemodinámico cuando en realidad estaba sufriendo los efectos de un tromboembolismo pulmonar, y siendo dada de alta horas después, al ir a salir del Hospital cayó fulminada, falleciendo.

El Juzgado dictó sentencia entendiendo que había habido negligencia, pero por falta de pérdida de oportunidad, opinión que desde luego no compartimos.

Ver sentencia