Responsabilidad por el cuidado de la Salud. Mala praxis médica en los Centros de Salud pública

La responsabilidad de la Administración Sanitaria es la obligación de indemnizar económicamente al paciente por los daños sufridos como consecuencia directa de recibir asistencia sanitaria en un centro dependiente del sistema nacional de salud (en adelante: SNS).

1. ¿DE DÓNDE PROVIENE EL DERECHO A LA COMPENSACIÓN?

Art. 106.2 de la Constitución Española: “Las personas físicas, en las condiciones previstas por la ley, tendrán derecho a ser indemnizadas por los daños y perjuicios sufridos por cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en caso de fuerza mayor, siempre que dichos daños sean consecuencia de la explotación de los servicios públicos.

Los artículos 32 y siguientes de la Ley 40/2015 de 1 de octubre de 2015 del ordenamiento jurídico del sector público desarrollan este enfoque y estipulan que: “Los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las autoridades públicas correspondientes por los daños que sufran a sus bienes y derechos, salvo en caso de fuerza mayor, siempre que los daños se deriven del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.

2. ¿A QUIÉN DEBEMOS DIRIGIR LA QUEJA?

La primera característica relevante de la responsabilidad sanitaria es que se dirige a la administración propietaria del servicio o centro donde se presta la asistencia, y no a los profesionales que la han prestado.

3. ¿ES NECESARIO DEMOSTRAR LA CULPA DE LA PRESTACIÓN?

Cuando la asistencia se presta en el marco del NHS, no es necesario probar la culpa de la reclamación, y basta con establecer un nexo causal entre el daño y la reclamación de salud ante los tribunales para declarar el derecho a la indemnización.

Se trata de una responsabilidad objetiva, es decir, independientemente de que exista o no culpa o negligencia médica por parte de la persona que presta la asistencia.

Sin embargo, este enfoque general ha sido suavizado por los tribunales, que por lo general no olvidan que para que surja la responsabilidad y, por lo tanto, también para la indemnización, el daño debe ser ilegal, es decir, que la parte perjudicada no tiene la obligación legal de soportarlo.

4. ¿CUÁNDO ESTÁ OBLIGADO EL PERJUDICADO A SOPORTAR EL DAÑO?

Cuando la acción sanitaria ha sido correcta, es decir, según los parámetros de la lex artis ad hoc (normas de buena práctica clínica aplicadas al caso), porque se entiende generalmente que la actividad sanitaria no necesita garantizar un resultado, sino un uso correcto de la ciencia y la ingeniería médica en atención a las circunstancias del caso. (Sentencias del Tribunal Supremo de 11 de mayo de 1999 y 9 de diciembre de 1998, entre otras)

5. ¿CUÁLES SON LOS REQUISITOS PARA LA RESPONSABILIDAD PATRIMONIAL DEL SERVICIO DE SALUD?

a. La existencia de una lesión o daño antijurídico que el paciente no necesita llevar puesto.

b. El daño debe ser efectivo (nunca potencial o futuro), económicamente evaluable e individualizado en relación con una persona o grupo de personas.

c. Que el daño sea imputable a la administración y se produzca como consecuencia del funcionamiento normal o anormal de la asistencia sanitaria, en una relación de causalidad entre dicha operación y el daño, sin que ello se deba a casos de fuerza mayor.

d. Que la acción de responsabilidad patrimonial se ejerza en el plazo de un año a partir de la fecha en que se haya determinado el daño o sus efectos nocivos.

6. LOS CRITERIOS DE LA LEX ARTIS

Ni los pacientes ni la administración pueden afirmar que la asistencia sanitaria siempre tendrá un resultado favorable. Es perfectamente posible, incluso dentro de los criterios de normalidad, que el servicio de bienestar no termine con la curación o mejora deseada por el paciente.

Por esta razón, los tribunales han limitado el carácter objetivo de la responsabilidad en el ámbito de la salud. Esto contribuye a limitar el aumento del número de reclamaciones de asistencia sanitaria, de modo que la indemnización sólo se concede en los casos en que es realmente apropiada y está justificada.

La forma correcta de delimitar los casos de responsabilidad real es añadir un plus a la reclamación de indemnización y al nexo causal entre el daño y la asistencia, de modo que no basta con reivindicar únicamente la relación causa-efecto, sino que la asistencia sanitaria debe haberse prestado infringiendo el criterio lex arti (normas de buena práctica clínica aplicadas al caso).

7. DAÑO ANTIJURÍDICO

Si el funcionamiento del servicio de salud ha sido correcto o incorrecto, el nexo causal puede establecerse con un alto grado de certeza, por un lado, y, por otro, puede determinarse si el daño sufrido por el paciente es o no ilegal.

El uso de una técnica correcta por parte del servicio de salud es un hecho muy importante.

Si usted o su familia cree que ha sido víctima de una negligencia médica

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